Cuando tu cabeza dude, obedece al corazón.

Podría cerrar los ojos y guiarme únicamente por la energía que percibo de las cosas, de las personas, de su esencia y magnetismo. De tal manera que cuando los abriera daría igual lo que exteriormente pudiera encontrarme, al final sabría, que lo que me ha unido a ellas es la sinergia con la frecuencia en la…