Desde la perspectiva de una buena microbiota.

Siempre hay un antes y un después de “todo”. Cuando eso sucede comienza una transformación y ya nada vuelve a ser igual, ni si quiera uno mismo. Y es en ese crecimiento con lo que quiero quedarme. Es en ese renacer del “yo” donde se adquiere una mayor fortaleza y aprendemos a darnos el valor…

Simplemente sé.

Reorientar la proyección de energía en aquellas personas, entornos y circunstancias  afines, permitir entrar lo que aporte y enriquezca como ser. Evita entretenerte en lo demás, no merece nuestro tiempo, ni si quiera un segundo de nuestra psique, lo que oprime y no deja ser ni crecer de manera natural. Desecha todo aquello que no…